De poetas y dictadores

Hace unas semanas, debido a un nuevo aniversario de la ciudad de Iquique, cuyo primer alcalde y representante del Estado chileno fue el ingeniero francés Eduardo de Lapeyrousse, una variopinta selección de gente recibió la nominación de Hijo Ilustre. Entre los reconocidos por la municipalidad local había un poeta: Guillermo Ross-Murray, ahora hijo único ilustre. Recalco en especial la premiación de Ross-Murray, debido a que es difícil encontrar a escritores (y aún más a poetas) que sean galardonados por entes distintos a instituciones dedicadas al ámbito de la cultura. Entre algunos escritores premiados en años anteriores están Alberto Carrizo y Óscar Hahn, por ejemplo, siendo este último quizás el iquiqueño dedicado a las letras que más prestigio y reconocimientos tiene.

Para obtener estos datos y crear esta columna, me di el trabajo de revisar a los galardonados de las últimas décadas, y me sorprendió en especial uno de los que lo recibió: nada menos que Augusto Pinochet. Sí, el mismo, es hijo ilustre de esta y otras 13 comunas. Este dictador admirador de la obra “El arte de la guerra”, de Sun Tzu, quien plantea que la guerra no es otra cosa que el arte del engaño, tiene publicaciones como para sumar méritos (incluido su libro “Geopolítica de Chile” de 1978, texto plagiado de una charla de su profesor de Geografía en la Academia de Guerra, Gregorio Rodríguez Tascón). Pero para que ser nombrado ilustre tenga una impronta lejana a la del ladrón, el asesino y violador, se podría tomar la idea del concejal pinochetista Felipe Arenas (la paradoja es una escopeta apuntando a los pies),  quien solicitó al consejo municipal retirar del olimpo comunal al sacerdote Marco Órdenes por las acusaciones de abuso sexual y, por qué no, podría suceder que los ediles entraran bajo las turbias aguas ochenteras y encontrarse con un basurero de galvanos practicando apnea.

La acción del poeta, que es la guerra consigo mismo y el mundo, no es ni siquiera cercana a la del autodenominado capitán general. Los poetas hijos ilustres de Iquique, o de cualquier infierno, no deben ser santurrones o especialistas en moralina posmoderna, o seres que padecen por culpa del estilo. Tal vez ser hijo ilustre no sirva para nada, al igual que la poesía.

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Roberto Bustamante

*Roberto Bustamante (Iquique 1977) Estudió Sociología en UNAP (Iqq) y en ARCIS (Stgo). Publicó en revistas y en una antología del LEA 2010 en Valpo, incluido en la Antología “Predicar en el Desierto: Poetas jóvenes del Norte Grande” 2013, invitado a encuentros de poesía en Chile y Bolivia (Primer Encuentro Transfronterizo “Panza de Oro” Cochabamba, Bolivia, 2014 e invitado en mayo de este año al Tea Party 4 Arica-Tacna. Actualmente trabaja como investigador en el proyecto “Letras en movimiento, Recopilación de escritos migrantes en Tarapacá” ganador del Fondo del Libro CNCA 2015 y en su primer poemario.

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