El aluvión migratorio superó el millón

Nunca antes en 70 años el Viejo Continente se había visto enfrentado a un desembarco tan masivo de personas en busca de protección como la que tuvo en 2015. Es consecuencia de los prolongados conflictos en Irak, Siria y Afganistán.

El número de refugiados y migrantes que arribaron a Europa en 2015 rompió el record de un millón, un fenómeno atizado por los prolongados conflictos armados que tienen lugar en Afganistán, Irak y Siria. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la marca del millón de llegadas se superó oficialmente anteayer, con 1.005.554 entradas registradas. Hasta el 21 de diciembre, el 97 por ciento (unos 972.000 migrantes) habían cruzado el mar Mediterráneo, según cifras del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur). La organización con sede en Ginebra aseguró que nunca antes en 70 años Europa se había visto enfrentada a un desembarco tan masivo de personas en busca de protección como la que tuvo lugar este año. El antecedente más cercano se remonta a la Segunda Guerra Mundial y el acelerado ritmo de llegadas supera ampliamente el causado por los conflictos relacionados con la de- sintegración de la antigua Yugoslavia, en la década del 90.

La OIM precisó que del total de llegadas, unos 34.000 refugiados e inmigrantes ingresaron al Viejo Continente por vía terrestre desde Turquía, pasando por Bulgaria y Grecia, al tiempo que identificó la persecución, el conflicto y la pobreza como las causas principales de este éxodo con dirección a Europa. Unos 150.000 migrantes llegaron a Italia desde enero, cerca de 30.000 pasaron por Bulgaria, más de 3800 por España, 269 por Chipre y 106 por Malta, según datos de la OIM.

Asimismo, los desplazamientos provocaron la muerte de unas 4000 personas en naufragios y el número de víctimas no se detiene, indicó el portavoz de la OIM, Joel Millman. Y agregó que con el paso de los meses aumentó el número de niños entre las víctimas, un reflejo de que cada vez hay más menores, así como mujeres, en los flujos de refugiados hacia Europa. “Sabemos que las migraciones son inevitables y necesarias”, afirmó, por su parte, el director general de la OIM, William Lacy Swing.

Las llegadas por el Mediterráneo, desde el norte de Africa hasta Italia, cayeron fuertemente a lo largo de 2015, tras ser por muchos años la ruta más habitual utilizada para la migración irregular. Por ese camino llegaron 150.000 personas, desde enero y hasta el 21 de diciembre, frente a 170.000 que lo hicieron en 2014. La gran mayoría de refugiados llegan a las islas de Grecia desde Turquía, país donde hay 1,8 millón de refugiados sirios, entre quienes se desvanecen las esperanzas de que un pronto fin de la guerra les permita volver a los lugares donde vivían.

Una vez desembarcados en una isla griega, los refugiados intentan llegar al continente y, desde Grecia, proseguir su periplo hacia Macedonia y Serbia, para llegar luego al centro y norte de Europa. La gran mayoría se dirige a Alemania, que únicamente este año ya recibió 1 millón de peticiones de asilo, según las autoridades. El sistema de seguimiento de la OIM indica que entre el 9 y el 20 de este mes, el 45 por ciento de los que consiguieron cruzar de Grecia a Macedonia eran hombres adultos, el 22 por ciento mujeres, el 35 por ciento niños que se encontraban con algún adulto, mientras que el 1,5 por ciento eran menores sin compañía. El invierno y las condiciones más peligrosas en el mar no redujeron de manera significativa las llegadas, como se esperaba, y, únicamente en diciembre, cerca de 68.000 refugiados e inmigrantes cruzaron a Grecia.

Una de cada dos personas que logró atravesar el Mediterráneo proviene de Siria, que junto con los nacionales de Irak y Afganistán son los únicos a los que Macedonia deja pasar, mientras que Europa planea crear un cuerpo europeo de guardias de frontera con el objetivo oficial de mejorar la gestión de la migración. Los afganos, por su parte, constituyen el 20 por ciento de los que llegaron a Europa y los iraquíes el 7 por ciento. El resto de nacionalidades enfrenta desde hace varias semanas dificultades para seguir su camino, por lo que la OIM ofrece oportunidades de retorno al país de origen a los que han sido rechazados en la frontera, dijo Millman. La guerra civil en Siria ha causado más de un cuarto de millón de muertos y obligado a desplazarse, internamente o fuera del país, a casi la mitad de toda la población.

“Mientras los sentimientos antiextranjeros aumentan en algunos lugares, es importante reconocer las contribuciones positivas de los refugiados y migrantes en las sociedades en las que viven”, dijo el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Antonio Guterres. El funcionario instó a defender los “valores europeos fundamentales” como los derechos humanos, la tolerancia y la diversidad.

Los directivos de Acnur y de la OIM han deplorado durante los últimos meses la construcción de barreras en las fronteras de algunos países europeos para impedir la llegada de migrantes, como es el caso en Hungría. Otros países, como Suecia recientemente, adoptaron además legislaciones que permiten reforzar los controles de identidad en las fronteras. Estas organizaciones consideran no obstante que “después de una reacción inicial caótica que generó un desplazamiento de decenas de miles de personas de Grecia a través de los Balcanes y más al norte, una respuesta europea más coordenada empieza a tomar forma”. Las organizaciones señalaron que mucho más queda por hacer en materia de recibimiento y registro de migrantes.

Fuente: Página/12 mundo

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