Abandono de Barrios de Emergencia en Tarapacá: La negligencia de Aleuy

 

Más de 1000 familias que resultaron damnificadas tras el terremoto del 1 y 2 de abril de 2014, aún permanecen en los llamados “Barrios de Emergencia”, en espera de una solución definitiva. Verdaderos guetos de casas prefabricadas y precariamente urbanizadas que hace meses viven en el abandono. Dependían de las gobernaciones y debían pasar a Desarrollo Social, pero un Decreto que aún no sale de la oficina del Subsecretario de Interior, impide que el traspaso se concrete. Mientras tanto, nadie se hace cargo y los problemas y riesgos se acumulan en estos “campamentos gubernamentales”, donde malviven los hijos de una tragedia olvidada.

Fue para el último terremoto, cuando miles de familias de Alto Hospicio, Iquique y el Tamarugal, en el norte del país, vieron de un momento a otro como la fuerza de la naturaleza echaba abajo sus casas y dentro de ellas, no sólo sus enseres, muchas veces, comprados en cuotas difíciles de pagar. Dentro de esos inmuebles, también se fueron sueños, dolores y esperanzas… toda una vida. Tras la tragedia, se formó una Delegación Presidencial con el fin de centralizar y coordinar las tareas de reconstrucción, lo que se hacía particularmente necesario ante las patentes deficiencias de la administración Cartes.

Una de las tareas fue crear los “Barrios de Emergencia”, solución transitoria para un grupo de damnificados, mientras que lograba la solución habitacional definitiva. Un proceso apoyado y tutelado por el gobierno en las más diversas materias de dichos barrios, como la seguridad, la postulación a beneficios, el ordenamiento físico, etc. Una tutela que hoy no existe, mientras los pobladores de estos espacios se mantienen en la incertidumbre sobre su futuro.

Los Barrios de Emergencia quedaron en manos del Ministerio del Interior, a través de la Delegación Presidencial, la que a su vez, los traspasó la a los gobernaciones y, luego éstos, se supone, que entregarían la responsabilidad a la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social de Tarapacá. El problema es que el último anuncio público del eventual traspaso, que se hizo hace tres meses, no se ha hecho efectivo, porque desde la Subsecretaría del Interior, que lidera Mahmud Aleuy (PS) no se ha firmado el Decreto que, en la práctica, permitiría dicho traspaso de administración. ¿Qué motiva el retraso?

Una alta fuente de la Región de Tarapacá admite que frente a estos hechos denunciados hay “descoordinación y no se ha resuelto una situación que es, eminentemente, administrativa, como es formalizar la entrega, de una buena vez, a la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social para hacerse presente en estos Barrios de Emergencia y enviar a su gente a prestar ayuda”. Agrega “no se ha hecho, tampoco un seguimiento adecuado y, por eso, los dirigentes y pobladores están molestos”.

Las consecuencias de la falta de administración

Si bien existen barrios en toda la Región, es la Provincia de Iquique la que concentra el drama, de hecho de las mil familias, apenas 33 corresponden al Barrio de Emergencia de Pozo Almonte, el único de la Provincia del Tamarugal.  En términos simples y directos, los problemas que significa el que los barrios de emergencia no dispongan de un organismo estatal que los administre, nos lo relatan los mismos pobladores:

“Tenemos una mala convivencia entre los vecinos y en algunos barrios, esto es muy grave. Hay una presencia importante de delincuencia y de drogadicción y, en algunos casos, es muy fuerte”, admite una fuente, la misma que explica que “el cobro de luz y agua son excesivos, porque nadie fiscaliza y nos cobran lo que quieren. No existe una intervención social y cultural de las instituciones gubernamentales (Gobierno Regional) y no hay ningún programa de verano destinados a los niños  y jóvenes”. Agrega que “no se trata de justificar, pero como los jóvenes no cuentan con espacios de esparcimiento, de distracción, entonces, lo que hacen, es dedicarse a las drogas, estar todo el día volados tratando, quizás, de olvidar las precarias condiciones en que se encuentran”.

 

canadela

Protesta en Barrio Emergencia Canadela

Los abandonados barrios

 En el Barrio de Emergencia Nuestra señora del Carmen, hay un total de 21 casas de 32 metros cuadrados (sin divisiones y un solo ambiente) y que fueron asignadas por la Cruz Roja. Sus pobladores están interesados en quedarse con esa solución habitacional en el mismo sector que, actualmente, están ocupando. Así, de simple, no están pidiendo que los trasladen a otras zonas, sino que, sencillamente, no los mantengan en la indefensión y en el abandono.

En el Barrio de Emergencia Nuevo Renacer (ex la Negra Abandonada), hay 27 casas habilitadas –tres disponibles- de 32 metros cuadrados que fueron entregadas por la Cruz Roja. “Ahí tienen presencia de roedores. El que el Gobierno Regional no les preste ayuda social ni orientación a la comunidad, provoca un sinnúmero de situaciones complejas de las que nadie se hace cargo y pueden dar origen a una serie de enfermedades. ¿Te gustaría estar durmiendo y que un ratón pase por encima de ti? Eso, no es digno”, asegura otra fuente.

En el Barrio de Emergencia Canadela, hay 144 casas, más pequeñas aún de tan sólo 19 metros cuadrados, asignadas por el Gobierno. En el Barrio El Mirador de Iquique, existen 240 familias. “Hay problemas de mal convivir entre los vecinos, como no hay intervención por parte del Gobierno Regional se producen desmanes, discusiones permanentes y tiene que intervenir Carabineros para evitar las riñas”, denuncia una fuente afectada.

Otros testimonios que reflejan la soledad

María José Sotello, dirigente del Barrio de Emergencia Nuestra Señora del Carmen, asegura a EL INDEPENDIENTE, que en una primera instancia estuvo a cargo de la Delegación Presidencial, “logramos tener un barrio digno, por así decirlo, con agua, alcantarillado, con luz y cada uno se hacía cargo de sus gastos básicos. Después, pasamos a la Gobernación de Iquique hasta el 10 de diciembre de 2015, nos ayudaron con trámites, por ejemplo a los extranjeros para que obtuvieran sus visas definitivas, nos ayudaban a coordinarnos y enviar cartas, cuando era necesario, pero nunca llegamos a ninguna solución concreta. Se supone que, después del 10 de diciembre del año pasado, nos traspasaban a la Seremi de Desarrollo Social, pero nadie se ha venido a presentar, no nos han dicho con qué equipos vamos a trabajar. No tenemos una solución definitiva y hay barrios como Canadela donde la gente está hacinada”.

Y agrega que: “no tenemos, prácticamente, dignidad, no tenemos privacidad y los niños tienen que darse vuelta en unos pocos metros, porque si uno gira choca, por ejemplo, con la cama, o se puede quemar con el agua caliente de la tetera”. Según Sottello, “aquí hay falta de voluntad, porque varios dirigentes que son de partidos políticos han tenido una solución más rápida, mientras que nosotros estuvimos siete meses en carpas, con baños químicos que se limpiaban una vez al mes, esperando una respuesta, luchando para que nos dieran casas de emergencia y como hasta en esto funciona el amiguismo, los que no tenemos conocidos, nadie nos apoya y quedamos relegados”.

Para Norma Ríos, quien es presidenta del Barrio de Emergencia Nuevo Renacer (ex- la Negra Abandonada), en conversación con EL INDEPENDIENTE, señala que “es pésima la calidad de vida que tenemos acá. En este momento, nosotros estamos en el aire, somos 27 familias. La Gobernación de Iquique se mandó a cambiar, no nos dijeron nada y nos enteramos por los diarios que se haría cargo la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social y nadie ha hablado con nosotros, no nos han dado ninguna explicación. Nos dijeron que estaríamos aquí entre uno a cinco años y vamos a cumplir ya dos”.

La dirigente señala que llama la atención que “las casas han sido parchadas, porque en el invierno pasado se mojaron y debieron utilizar nylon, pero el que las estén, supuestamente, arreglando puede ser una señal de que las autoridades mantendrán a las familias en el mismo lugar. Hay familias con siete hijos que viven en un espacio reducido. Algunas casas las hemos dividido como pudimos, porque no nos ayudaron con material para dividirla y pusimos dinero de nuestra parte y con mucho esfuerzo”.

negra abandonada

Protesta de Campamento la Negra abandonada

Los dirigentes de los Barrios de Emergencia adelantaron a EL INDEPENDIENTE que se están organizando y reuniendo el dinero necesario y viajar a Santiago como medida de presión para conseguir que el Gobierno los escuche y de una solución. Mientras, en los gruesos murallones de La Moneda, en el escritorio del impertérrito Aleuy -veloz sólo en tareas represivas- un Decreto sigue esperando su firma, acumulando polvo, frustración y rabia. ¿Cuándo estallará?, imposible de predecir, pero tal vez… y sólo tal vez, cuando este conflicto explote, ya no baste una mera firma para remediarlo.

por EL INDEPENDIENTE

 

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