Claudio “Pájaro” Araya: una leyenda de la música nortina

 

El Independiente conversó en exclusiva con el artista antofagastino, que tiene diversos vínculos con Iquique. Nos contó sobre su experiencia tocando con Charly García, Pedro Aznar y Congreso. Hoy toca en Chico Trujillo y al parecer desea radicarse en Iquique.

La historia de Claudia “Pájaro” Araya (1958) ha sido larga, fructífera y movida. Junto a su hermano Francisco, fundó la mítica banda de raíz andina Huara, que aún hoy aparece en los libros sobre música chilena.

-Claudio: ¿cómo fueron tus inicios?

-No recuerdo exactamente cómo me inicié en la música, pero sí que como a los seis años un amigo me prestó un charango, con el que me empecé a formar. Primero lo manipulaba, y luego, cuando conocí a mis vecinos bolivianos -los Vizcarra- en Antofagasta, y ya tenía doce años, toqué el instrumento de forma más seria. Antes de los veinte ya había tocado en agrupaciones como Sacha, Tambo, y Tambo Atacameño.

-¿Y el nacimiento de Huara?

-Fue en el año 1978, y lo formé junto a m hermano. Fue una banda por la que pasaron muchos integrantes. Colaboramos con Osvaldo Torres y su disco “De los andes a la ciudad”. En 1988 el grupo de alguna forma toma un receso. Nos fuimos a Francia con mi hermano, a una gira. Pero el proyecto aún existe.

-¿Con qué otros músicos has tocado?

-Con bastantes. Ilapu, Joe Vasconcelos, Charly García, Pedro Aznar, José Seves, Congreso, Los Jaivas, con quienes estuve de gira un año, Y una infinidad de vocalistas y solistas. He perdido la cuenta en la cantidad de discos en los que he participado.

-¿Qué rescatas de músicos como Charly o Aznar?

-Uno aprende la rigurosidad, la disciplina, y también el sentido del humor unido a la genialidad. Otros genios, como Jaime Vivanco, ya muerto, de Congreso, me enseñaron humanidad, y también me transmitieron pasión por la música y el arte. Hoy toco con Chico Trujillo y el Bloque Depresivo, y de ellos he aprendido muchísimo también.

-¿Qué valor le das a la música andina?

-Es una música cuya riqueza es inmensa, y que está vinculada a una tierra, a un origen, a un mundo. Eso la hace especial, puesto que es una música que no se puede entender sin un origen particular.

-Hoy preparas un disco donde reinterpretas canciones de Víctor Jara, llamada “La bala-da de Víctor Jara”. Háblanos de eso.

-Es un disco donde trato de hacer mi propia lectura electroacústica del gran Víctor. Está casi listo. La institución que me ayudó a grabar tiene problemas para su difusión. Tenemos que conversar los términos en los que saldrá el trabajo.

-¿Te radicarás en Iquique?

-Quizás sí, debo ver bien. Tengo muchos amigos acá, como Mauricio Novoa y Cristian Sanhueza, y proyectos que me gustaría desarrollar.

 

Compartir:

*

*

Arriba