Los palacios de Iquique (primera parte)

 

Puede no parecerlo, pero Iquique tiene unos cuantos palacios a su haber. Ciudad portuaria, albergó casonas que los habitantes denominaron como más arriba. En esta oportunidad, conoceremos la historia del palacio Astoreca. Cabe consignar que también hay un palacio Astoreca en Santiago en barrio República.

El Palacio Astoreca está ubicado en el casco histórico de Iquique, en calle O’Higgins entre Baquedano y Patricio Lynch. Su construcción fue encargada por Juan Higinio Astoreca, empresario salitrero, en 1902, y fue terminada en 1904. En diversos documentos, se nos explica que su estilo es el georgiano, y entablillada en pino oregón. Es monumento histórico nacional desde 1994, por Decreto Exento nº505. Hoy en día funciona como museo de época y centro de extensión de la Universidad Arturo Prat.

La historia de Juan Higinio Astoreca es propia de los aventureros de la época. Originario del país vasco, llegó a trabajar a Chile como ingeniero junto con su hermano Gregorio Fidel. Tuvo éxito como comerciante y se casó con Felisa Granja, hija de una acaudalada familia de empresarios salitreros de Iquique. Con ella tuvo cinco hijos: Matías, José María, María, Felicitas y Moisés. Llegó a ser dueño de las oficinas salitreras La Granja, Felisa, La Aurrera e Iris.

El año 1903 empezó la construcción del palacio, cuya realización es obra de Alberto Cruz Montt o a Miguel Retornano, ambos reconocidos arquitectos que diseñaron sus obras durante el auge del salitre, y que tienen vastas edificaciones en ciudades de Chile.

Juan Higinio Astoreca murió antes de que terminara la construcción de la casa y su familia se mudó a la ciudad de Valparaíso. En 1909, Felisa Granja vendió la propiedad junto con todo su mobiliario al fisco. A partir de entonces, el palacio Astoreca albergó las oficinas de la intendencia de la Provincia de Tarapacá hasta 1977.

Alguna vez, un arquitecto conocido santiaguino señaló que lo que más le llamaba la atención era que “su fachada principal estuviera formada por tres cuerpos dispuestos en forma simétrica, donde destacan los porches de balaustres y los balcones corridos. El módulo central tiene un frontón, con un arco de medio punto, que remata en la veranda del segundo piso, como una cubierta holandesa”.

En general, los profesionales del arte de la edificación, destacan en su interior el vestíbulo de piso de roble americano y de zócalos de nogal, que es iluminado por un vitral de estilo Art Nouveau. Otras habitaciones (son 27) que mantienen el mobiliario original son un dormitorio con su correspondiente baño y sala de vestir, el comedor y una sala de juegos. Sus muebles que pertenecen a diferentes estilos, como neo Luis XVI y neorrenacimiento francés, entre otros.

Por cierto, como todo palacio, tiene un nutrido prontuario de fantasmas, y cualquiera que desee saber al respecto, sólo debe ir y conversar con los encargados.

 

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