El SII continúa cayendo en picada

Abogados y dirigente político coinciden en que la instrumentalización política que se ha hecho del servicio le ha provocado un daño que será difícil de reparar.

“Lo que está ocurriendo con el Servicio de Impuestos Internos es un asunto del cual hay que preocuparse, porque se está viendo afectada la institucionalidad del país”. Esa es la visión que entrega del académico Claudio Arqueros de la Fundación Jaime Guzmán.

Su análisis lo hace a partir de lo que considera una verdadera “manipulación del servicio, una instrumentalización política”. Para verificar eso, dice, no es necesario tener antecedentes muy detallados o pruebas contundentes. Una señal política clara de ese intervencionismo, a su juicio, fue la salida del anterior director de la entidad, Michel Jorrat, en un escenario de recriminaciones internas dentro del SII y con el gobierno.

Eso, advierte, fue una contundente señal política y revela un dejo de populismo en términos de intervenir las instituciones, porque “toda instrumentalización de las instituciones intermedias es un acto de populismo”.

“Llama la atención que en los casos de financiamiento irregular se investigue solo a personas como Juan Carlos Délano o Patricio Contesse, pero no a Jorge Rosenblut (quien solicitó recursos para la pre campaña de Michelle Bachelet)”, remarca el investigador del think tank.

El problema de todo esto, asegura Arqueros, es que como todos los sectores están involucrados, donde todos son protagonistas y todos quieren salvarse, es complejo salir de esta situación. De hecho, está involucrada hasta la institución de la Presidencia”.

Además, agrega, “nos encontramos con una oposición que está muy golpeada y que tiene poca fuerza para salir a criticar esta instrumentalización de las instituciones, en este caso el SII”.

El académico afirma que si a eso se suma que “estamos en una sociedad que cuestiona y sospecha de los liderazgos de forma permanente, el escenario es más complejo. Hay una deconstrucción de los liderazgos, un problema con la verticalidad, con el sentido de autoridad”.

Quien concuerda con Arqueros en cuanto a que ha existido un uso y abuso político del Servicio de Impuestos Internos es el abogado y profesor de derecho privado de la Universidad de Chile, Mauricio Tapia.

Para el académico, eso sí, existe una clara diferencia respecto a cuándo comenzó esta instrumentalización de la entidad recaudadora de impuestos. A su juicio, el daño a la reputación del servicio comenzó en el gobierno de Sebastián Piñera con la administración de Julio Pereira.

Y el caso específico en el que considera que comenzó a perder autonomía la institución fue con la condonación tributaria que se le otorgó a varias grandes empresas, siendo Johnson´s una de las más beneficiadas, con un descuento por $ 59 mil millones, compañía que una vez obtenido el “perdonazo” -como denominó la prensa a esa operación-, fue adquirida por Cencosud de Horst Paulmann.

“Tanto el director del SII en ese entonces, como el subdirector jurídico, Mario Vila, eran hombres de empresa que fueron colocados en el organismo, quienes posteriormente le otorgaron un enorme beneficio a una compañía privada descontándole multas e intereses”, afirma Tapia.

“Más grave aún es que el propio Vila había asesorado a Johnson´s anteriormente cuando trabajaba en Pricewaterhouse Cooper, dando cuenta de los vínculos que tenía con la empresa a la que se le condonó la millonaria deuda”.

El académico asegura que existe una suerte de fariseísmo por parte de la derecha en cuanto a denunciar hoy que existe una instrumentalización del servicio, considerando que no se ha querellado contra varios dirigentes de la Nueva Mayoría que están involucrados en financiamiento irregular de campañas políticas. “La pérdida de independencia y autonomía del SII fue previo a estos episodios, durante el gobierno anterior”, reitera el profesor de la Universidad de Chile.

Tapia lamenta la situación que atraviesa el organismo y asegura que la entidad ha perdido el gran prestigio del que gozaba no solo en Chile, sino que a nivel internacional. “El Servicio de Impuestos Internos siempre había sido considerado una institución faro en Latinoamérica. Cabe recordar que el SII asesoró durante muchos años a otros países de la región en materia de recaudación tributaria, especialmente a naciones de Centro América”, enfatiza el abogado.

Tampoco hay que olvidar, agrega, que fue el SII una de las primera instituciones del Estado chileno que se modernizó, contando con una gestión eficiente y una plataforma digital de primer nivel. “De hecho el servicio cuenta con un catastro de bienes raíces más completo del que posee el Conservador de Bienes Raíces”, asegura el académico. “Fue un servicio pionero en muchos aspectos, activo que se ha visto deteriorado por esta instrumentalización.

Respecto a la queja de la oposición, Tapia señala que es obvio que van a haber más personeros de derecha involucrados en estos casos, “cuando el 70% del financiamiento privado a las campañas fue destinado a ese sector político”.

Eso sí, el abogado es optimista al momento de evaluar si el prestigio perdido se puede recuperar. “Claro que se puede. Pero para eso es necesario devolverle a la institución su autonomía e independencia, que los altos cargos directivos no sean utilizados con fines políticos, y que se reponga el sentido de justicia tributaria que se ha perdido”.

La teoría del tobogán

Una reconocida figura de la Nueva Mayoría que prefirió reservar su identidad, asegura que si bien existe una percepción de que el Servicio de Impuestos Internos se ha desprestigiado a partir de la actuación que ha tenido desde que estallaron los escándalos por platas políticas, coloca el énfasis en que la institucionalidad del país está funcionando.

Manifiesta que no importa mucho ahora si el SII se querella o no contra determinados dirigentes, porque el criterio del Ministerio Público cambió en el sentido de no esperar un pronunciamiento del servicio para iniciar indagatorias contra involucrados en el financiamiento irregular de campañas.

El personero explica que las investigaciones no se podrán detener y que tendrán que llegar hasta el final. Su argumento lo justifica aplicando la “teoría del tobogán”. “Esto es igual que un niño que se tira de un tobogán: una vez que se lanzó, ya no se puede detener en la mitad y debe llegar hasta el final”, sentencia el dirigente oficialista.

Está tan seguro de esa teoría, que tiene la “impresión” de que la próxima semana comenzará el desfile y posterior formalización de varios dirigentes de la Nueva Mayoría, “Si ya se formalizó a Pablo Longueira y ahora a Laurence Golborne, es evidente que se tiene que seguir el mismo procedimiento con el resto de los dirigentes que se encuentran en una situación similar a la de ellos”.

“Es sano para el país que las instituciones funcionen. Y la actuación del Ministerio Público demuestra que están funcionando. Esto no ocurre en otros países, como Venezuela o Brasil, donde vemos intentos denodados por tapar las irregularidades. Ese no es el caso nuestro”, afirma esta fuente.

“Lo que ha pasado es muy grave, pero independiente de las críticas que ha recibido el SII, se ha avanzado en las investigaciones y eso es lo que importa realmente”, remata.

“No veo ni a la Corte Suprema, ni a la Contraloría, ni al Fiscal Nacional Jorge Abott, prestándose para hacer un contubernio y cerrar los procesos de forma anticipada”, indica el dirigente.

El personero concluye manifestando que se debe confiar porque las instituciones están haciendo bien su trabajo, sin perjuicio de que ha habido algunas actuaciones que provocan resquemores o dudas respecto al rol que han asumido en estos casos.

fuente: El Muro | por Carlos Cuadrado S.

Foto: Agencia Uno

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