Tarapacá, lo peor está por venir

 

 

El año 2015 fue un mal año para la política nacional, para la oposición y el oficialismo, en particular la imagen presidencial se vio muy deteriorada.

 

Un recuento del primer semestre del año pasado nos muestra que la popularidad presidencial llegó a su peor nivel (27% en junio). Por cierto las dos coaliciones tienen aún peor índice de aprobación (la Alianza por el suelo: 13%), lo mismo que los parlamentarios (en torno al 15%). Si esto no es crisis del sistema político institucional es difícil saber que es eso…

 

El problema para Tarapacá radica en que los análisis y las encuestas, son de carácter nacional, ya que destacan Chile como un todo, como si fuera lo mismo Santiago que las regiones. De hecho, en junio de 2015 la Presidenta Bachelet mejoró levemente su aprobación en Santiago. Pero el hecho político a destacar queda oculto: en junio de 2015 menos de 1 de cada 4 ciudadanos que viven en las regiones (24% para ser exactos) aprueba la gestión de la Presidenta, cifra que era el doble a inicios de 2015.

 

En suma, las regiones están muy disconformes con la gestión del gobierno en ellas, responsabilidad primaria de los Intendentes designados y secundaria de la SUBDERE, Ministerio del Interior, Hacienda y otros ministerios sectoriales. Ello se debe, en parte, como es el caso de Tarapacá, a la pésima estrategia de designar como Intendentes en muchos casos a operadores políticos leales a los senadores oficialistas (los nuevos señores feudales) y no a quienes tienen las reales capacidades para gobernar la región.

 

¿Y cómo estamos en Tarapacá?

 

Las evaluaciones de gobierno muestran que algunos Intendentes simplemente no dieron el ancho, que mejor ejemplo que nuestra intendenta la señorita Claudia Rojas.

 

En primer lugar, la señorita Rojas llega a su cargo por la mala evaluación del señor Mitchel Cartes como intendente, gestión tristemente célebre que se contextualiza en todo su esplendor cuando se dan a conocer los whatsapps, el señor Cartes no estaba para servir a la región, él servía y gestionaba la agenda al señor feudal de Tarapacá, el senador Rossi. Pues bien, con este antecedente, cualquiera pudiese pensar: “la nueva autoridad cambiará a todos los funcionarios públicos que faltaron a la probidad en sus acciones, – tal como lo señala un dictamen de la Contraloría General de la República – … ¡!!un borrón y cuenta nueva en la gestión del Gobierno regional¡¡¡”.    No fue así, todos confirmados, más de lo mismo y aumentado, de esta manera se reafirma que la señorita Rojas sólo llegó a dar continuidad a la gestión del señor Cartes bajo las instrucciones del senador Rossi.

 

En segundo lugar, se esperaría que la nueva Intendenta entendiera la situación de crisis que atraviesa la región y estuviera abocada a generar planes de contingencia en salud, vivienda, planes económicos contracíclicos para paliar la mayor tasa de cesantía del país, etc, es decir entregada en cuerpo y alma al trabajo regional, en terreno y codo a codo con los actores locales incumbentes. Pues no, se ha dedicado a viajar todas las semanas a Santiago, armando agenda de reuniones que “coincidían jueves y viernes” para quedarse en su casa todo el fin de semana, en Santiago por supuesto.

 

Sus ausencias, son notorias y frecuentes, el nuevo gobernador de Iquique, Francisco Pinto,  ha pasado más tiempo como Intendente subrogante que como gobernador de Iquique, pero el hecho que denotó de forma categórica que la señorita Rojas no entiende la esencia de su cargo, fueron sus vacaciones en el mes de febrero recién ingresada como primera autoridad regional, en periodo que todos los tarapaqueños conocen que existen emergencias con las lluvias altiplánicas, y este año no fue la excepción.

 

En tercer lugar, la señorita Rojas no posee capacidad de articulación política, y  esto no es una suposición, los hechos son notorios y de público conocimiento, el mejor ejemplo de ello es su nula relación con el Consejo Regional – cuerpo colegiado que debe aprobar sus iniciativas -, su inexistente relación política con el alcalde de Iquique y la ya dramática relación que mantiene con los líderes de la coalición política de la Nueva Mayoría, que se supone es su coalición y que han pedido su renuncia al nivel central y a la presidenta Bachelet.

 

En cuarto lugar, nulo manejo de crisis, las movilizaciones han sido constantes e innumerables, la ciudadanía ya entendió que la autoridad local, como se dice en chileno “no corta nada y está sólo para la foto”, y consecuente con ello partieron a Santiago, como es el caso de los pobladores de las tomas de Alto Hospicio. La intendenta en este caso, ni siquiera ha sido capaz de consensuar y proponer a un director de Serviu, cargo que tiene mucho que ver en este problema, así como tampoco un seremi de transporte y un largo etcétera de cargos públicos aún no reemplazados. En esta columna le adelantamos, “señorita rojas, se le vienen movilizaciones en Zofri y el puerto para este segundo semestre”, todo esto debido a la tasa de desempleo que alcanzará Tarapacá, los usuarios de zofri denotan una brusca caída y está empezando el éxodo de extranjeros, el directorio encabezado por el Sr. Sesnich, también para la foto, no soluciona ningún problema de fondo, también los usuarios partirán a Santiago.

 

En quinto lugar, la población no soporta más faltas a la verdad y los plazos se cumplirán, y no podrán justificar con fuegos de artificios lo evidente:

 

– No es verdad que se construirá el centro oncológico, sólo se aprobó el financiamiento para un anteproyecto que con suerte estará terminado antes que termine este gobierno, anteproyecto que además puede resultar en la no viabilidad del mismo.

– No es verdad que las caletas del borde costero sur se constituirán como  nueva comuna, existen más de 50 solicitudes antes, y el subsecretario lo dijo muy claramente, “fondos no hay”.

– No es verdad que en los terrenos del ejército se construirán viviendas sociales, los terrenos siguen siendo del Bienestar del Ejército, entidad privada que procederá a su enajenación.

 

Todos entendemos que estos temas los ha “levantado” el senador Rossi como parte de su agenda de reposición mediática para dejar atrás sus problemas por financiamiento irregular de su campaña, pero ¿es necesario inmolarse para seguirle el cuento? , bueno, en este caso la respuesta es Sí, como a la señorita Rojas la instaló el senador, no puede dejar de acompañarlo en la foto. Pero le están mintiendo a la ciudadanía y la intendenta lo sabe muy bien, lo novedoso de esto, es que al fin la ciudadanía también lo sabe.

 

En sexto lugar, la intendenta Rojas ha demostrado cero liderazgo al interior del GORE de Tarapacá, la gestión en la ejecución presupuestaria es brutalmente negligente, somos la peor región de todo Chile. Además se presenta esta pésima ejecución, que no es otra cosa que inyectar circulante a la economía local, en un periodo de la más alta cesantía, es decir su mal actuar se transforma en negligente.

 

En séptimo lugar, mencionar que no sólo en la ejecución del gasto somos los últimos, y acá hay que decirlo con todas sus letras, somos la región con mayor delincuencia en Chile, y esto no va cambiar. La señorita Rojas no posee las competencias para llevar a cabo ningún plan de contingencia o emergencia que al menos detenga el alza de la delincuencia en nuestra región, cuesta imaginar a las jefaturas policiales, Carabineros y PDI, siendo “coordinados” por nuestra intendenta en planes cuadrantes, coordinaciones vecinales, control migratorio, tráfico de drogas, etc.

 

En general la  crisis que vive Tarapacá está lejos de tocar fondo.  La indignación y la rabia de los tarapaqueños no son por la situación general del país. Es por la inoperancia de nuestras autoridades locales, es el hastío a que les den “mejorales”, es por haber colocado a “gobernar” esta región  en un difícil momento económico a quien dedica su tiempo a armar la agenda del senador, a viajar a Santiago  y a sus temas particulares, dejando en el mayor abandono a sus ciudadanos. Los tarapaqueños lo saben, lo peor está por venir.

EL INDEPENDIENTE

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