Proceso constituyente en Tarapacá: un paso histórico a pesar del Gobierno Regional

 

No hay duda que el proceso constituyente en curso es un avance democrático histórico. Por primera vez en la vida republicana de nuestro país, la ciudadanía es consultada sobre los aspectos fundamentales para una nueva Constitución, que no es otra cosa que la forma que queremos darnos para la vida en sociedad. Lograr la participación de importantes sectores de la población no ha sido fácil. Décadas de “democracia restringida”  y clientelismo político, han tenido su impacto: muchos no están habituados a deliberar políticamente, sobre todo cuando se trata de largas jornadas. Esto se suma al grosero boicot de la Derecha, que se siente cómoda en un marco institucional hecho a medida sus intereses.

El gobierno de la Presidenta Bachelet ha hecho un considerable esfuerzo por motivar la participación, pero no ha sido un esfuerzo homogéneo. Una de las tristes excepciones lo ha marcado el Gobierno Regional de Tarapacá, particularmente la Intendencia, la Gobernación de Iquique y la Seremía de Gobierno, quienes siendo los principales responsables de potenciar la participación, no han jugado papel alguno en dicho esfuerzo, cuestión que en buena medida explica la paupérrima asistencia a los Cabildos Provinciales de Iquique, los que registraron incluso menor asistencia que en la provincia del Tamarugal, que cuenta con una población 10 veces menor.

Esta lamentable situación, no es sino expresión de la decadencia de un Gobierno Regional que carece de las competencias políticas y técnicas para guiar la política pública en la región. Quizás el ejemplo más elocuente es el Seremi de Gobierno, un hombre sin trayectoria de ningún tipo, carente de aptitudes políticas e intelectuales, impuesto en el cargo por mandato de su primo senador, a quien le debe el cargo y a quien responde. Este triste cuadro, no puede sino reafirmar la necesidad de avanzar en la democratización de los gobiernos regionales, algo que sin duda, también reviste carácter constitucional. De ahí la necesidad de participar activamente en el Cabildo Regional del próximo 6 de agosto, oportunidad en el que tenemos el deber moral e histórico de intentar cambiar este país para mejor, por quienes murieron para hacer de Chile un país más democrático, por nosotros y por nuestros hijos.

por EL INDEPENDIENTE

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