Piñera v/s Gutiérrez… ¿David contra Goliat?

 

 Si bien en todas las encuestas se mantiene con una ventaja de hasta 10 puntos sobre los demás candidatos, lo cierto es que la opción presidencial del empresario está estancada hace meses. Esto en medio del escenario judicial que enfrenta a raíz de las querellas presentadas por el diputado Hugo Gutiérrez que intenta contrarrestar con similares acusaciones contra el legislador. Con todo, el futuro de Piñera parece estar lejos de La Moneda.

 

Por Marcos Moreno

Las variaciones en las encuestasdel candidato presidencial de Renovación Nacional, la UDI y el PRI, Sebastián Piñera, son prácticamente nulas. Su actividad mediática se intensifica, pero no logra posicionar su nombre como el seguro sucesor de Michelle Bachelet en La Moneda. Y aunque en los estudios de opinión lo intentan colocar como el más probable futuro gobernante, sus fluctuaciones son incipientes y siempre se quedan en el rango entre el 20 y el 25 por ciento cuando se consulta a los encuestados “¿Quién cree que será el próximo Presidente de la República?”.

 

Más allá de los errores metodológicos y de la verdadera orientación que buscan quienes dirigen las empresas encuestadoras (CEP, Adimark y Plaza Cadem), lo cierto es que la realidad que intentan describir es menos auspiciosa de lo que esperaban.

 

El propio Piñera ha llamado a sus huestes a no dormirse en los laureles, ya que esta “no es carrera ganada”. En entrevista con El Mercurio hace algunos días, el ex jefe de Estado reconoce incluso un complejo escenario en segunda vuelta en el que la elección se va a definir voto a voto, tal como ocurrió cuando en fallo fotográfico Ricardo Lagos se impuso a Joaquín Lavín en la elección del año 2000.

 

Lo propio comentó la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, quien durante el fin de semana precisó que la abstención en las primarias de Chile Vamos del próximo 2 de julio podría ser un elemento crucial a la hora de dejar en el camino a Piñera y ceder el podio al senador ex RN, hoy independiente, Manuel José Ossandón.

 

Así las cosas, el accionista de Bancard y Exalmar no tiene asegurado un triunfo e incluso corre riesgo de perder las primarias sepultando así sus aspiraciones de un segundo gobierno.

 

Mientras, los fantasmas que habitan los tribunales se han ido a parar a las puertas de la sede de su comando en el acomodado barrio alto santiaguino en el edificio de Apoquindo 3000.

 

Si bien la semana pasada Piñera intentó salir con un contraataque en el ajedrez judicial que enfrenta por la compra de acciones a una pesquera peruana mientras era Presidente de la República al mismo tiempo que en La Haya se ventilaba la demanda marítima presentada por Perú contra Chile, lo cierto es que hay muchas preguntas sin responder y que son materia de investigación por parte del Ministerio Público.

 

A través del abogado Eduardo Riquelme, fueron presentadas cuatro querellas en contra del diputado por Iquique, Hugo Gutiérrez. Las acusaciones se suman a la que presentó un grupo de diputados de Chile Vamos en noviembre luego de la querella que ingresó Gutiérrez contra Piñera. En total, el parlamentario suma cinco presentaciones en su contra, aunque a través de las redes sociales subrayó que no lo amedrentan en su trabajo fiscalizador. “Les seguiré pegando en las manos a los corruptos”, comentó vía Facebook y Twitter.

 

Mientras, Piñera decidió no concurrir a la comisión investigadora de la Cámara de Diputados sobre el caso Exalmar, saltando una vez más la institucionalidad. Rara forma de respetar el Estado de Derecho para quien quiere ser por segunda vez Presidente de Chile.

 

Aun con las querellas en tribunales, los hechos demuestran lo que hace largo tiempo vienen denunciando miles de chilenos, no sólo el legislador comunista. Y es que la administración de Piñera estuvo llena de irregularidades que permitieron a los sectores industriales mejorar sus números a costa de los derechos de los trabajadores e incluso hipotecando las riquezas marinas a través de una ley de pesca hecha a la medida de un pequeño grupo de empresarios que pagó coimas a parlamentarios y cuyos alcances aún no están del todo definidos.

 

Parece evidente que Chile no precisa un nuevo gobierno de Piñera por los perjuicios que su mandato significó al país.

 

En la pasada primaria de Chile Vamos, con motivo de la elección municipal de octubre de 2016, menos de un millón de personas habilitadas sufragó. Hoy las proyecciones indican que podría ser incluso menor a los 500 mil habilitados los que se sumen a la primaria presidencial de julio que enfrenta a Piñera con Ossandón además de Felipe Kast de Evópoli.

 

En medio de ese escenario surgió la atrevida convocatoria hecha por la periodista Pamela Jiles, quien llamó a los independientes –es decir a quienes no están inscritos en ningún partido político en el último refichaje hecho por el Servel- a votar en las primarias de Chile Vamos a favor de Ossandón. Esta sería la estocada final contra Piñera. De esta forma se mantendría abierta la posibilidad para que se profundicen los cambios que él y su sector han torpedeado durante el último cuarto de siglo.

 

La idea que parece una locura, no lo es tanto cuando se mira que en el mejor de los casos los votantes de la primaria de Chile Vamos serían de un millón de electores. Con tan sólo un millón chilenos independientes determinados a impedir el avance de Piñera, la historia podría ser otra.

 

El resultado lo sabremos en menos de 30 días.

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