Asesinato de joven boliviana en ruta Alto Hospicio: ¡Ni una menos!

 

Conmoción generó el hallazgo del cuerpo de una joven a un costado del Zig-Zag que une la ruta entre Iquique y Alto Hospicio, la madrugada del pasado martes 29 de septiembre. Conmoción porque recordó los brutales crímenes contra mujeres, del llamado “Sicópta de Alto Hospicio”, y conmoción también porque remitió a los femicidios que de tanto en tanto azotan el alma de estas tierras. Aún no hay claridad de los motivos del crimen, pero ya se generaron las primeras movilizaciones para repudiar el hecho. La variante política de un hecho policial tiene un sentido obvio: tanto el Estado, como la comunidad, no pueden permitir que más mujeres sean asesinadas. La joven, de nacionalidad boliviana,  fue identificada como Rosalva Gómez, madre de una niña de apenas 8 años.

La conmoción del hecho incluso traspasó nuestras fronteras, con el llamado hecho por el presidente de Bolivia, Evo Morales, a investigar y sancionar a los culpables. A nivel local, las reacciones no se hicieron esperar y comenzaron a surgir las primeras movilizaciones sociales en repudio por lo sucedido. Es así como en la noche del mismo día del suceso, se realizaron dos velatones, uno en las afueras del Servicio Médico Legal en Iquique, donde se encontraba el cuerpo de la víctima; y otro en la Plaza de Armas de Alto Hospicio. Asimismo, El alcalde de la comuna, Patricio Ferreira, hizo un fuerte llamado a las autoridades policiales y judiciales a actuar con la máxima seriedad y prontitud, lo que fue secundado por el diputado Gutiérrez. Se espera la convocatoria de nuevas movilizaciones populares para los próximos días.

Frente a lo horrendo del crimen, se abre sin embargo un marco de esperanza: la contundente y creciente respuesta de parte de autoridades y de la propia ciudadanía. Aún hiere la memoria de Tarapacá, la desidia y el prejuicio con que las autoridades de la época enfrentaron la amenaza del llamado “Sicópata de Alto Hospicio”. Aún resuenan las declaraciones de un entonces Subsecretario de Interior, Jorge Burgos, quien desdeñaba la posibilidad de que las 14  niñas y mujeres desaparecidas desde 1998 hubiesen sido víctimas de alguna agresión, señalando que probablemente se habrían fugado de sus casas. Aún no se sabe de responsables ni de motivaciones, deberá esclarecerse y hacer justicia. Pero lo que sí la ciudadanía no está dispuesta a aceptar, es que vuelvan esos días oscuros, en el que las víctimas fueron menospreciadas por ser pobres y ser mujeres. El grito del “Ni una menos”, se hace sentir con cada vez más fuerza.

 

EL INDEPENDIENTE

Foto: Arturo Morales

 

 

 

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