EL CASO DE JOSÉ VERGARA: DOS AÑOS DE SILENCIO INSTITUCIONAL

 

El pasado 13 de septiembre se cumplieron 730 días del desaparecimiento forzado por parte de agentes del Estado del joven hospiciano. Prácticas recurrentes, pactos de silencio y nulo apoyo de algunas autoridades, hacen recordar momentos que creíamos no se volverían a repetir en democracia. 

           El furgón de Carabineros patente Z-4514 del cuadrante N°7 se llevó a José Vergara un 13 de septiembre de 2015 desde su casa en la población La Tortuga en Alto Hospicio. Lo llevaban hacia una institución médica, debido a que estaba sufriendo una nueva crisis esquizofrénica. Desde ese momento no se le ha vuelto a ver, y los cuatro carabineros que lo habrían abandonado en el desierto han mantenido un pacto de silencio sobre su paradero. Confesaron que la mañana de ese domingo habían dejado a José en el kilómetro 6 de la ruta A-414 que lleva a Caleta Buena, una localidad ubicada en la comuna de Huara, unos 31 kilómetros al norte de Iquique, “no siendo trasladado ni a un consultorio ni a una comisaría, como señala el protocolo”. Así reza el escrito de la fiscal Virginia Aravena en la acusación que fue presentada en el Juzgado de Garantía de Iquique.

El Ministerio del Interior financió una búsqueda del GOPE en piques mineros de difícil acceso con una tecnología similar a la del rescate de los 33 mineros. Esta vez Interior debió actuar ante la petición de los familiares para no repetir el actuar en el caso de las liceanas que fueron violadas y asesinadas en Hospicio, cuando el gobierno de aquellos años ignoró por completo el ruego de sus familiares. De hecho, cada mes, uno de los lugares de encuentro para pedir por el regreso de José, es un sitio especial para la comuna: el memorial de las catorce víctimas del psicópata de Alto Hospicio. Allí ponen fotos y encienden velas, en compañía de las placas con los nombres de las niñas y mujeres víctimas de Julio Pérez Silva.

 

DETENIDO DESAPARECIDO EN DEMOCRACIA

 

Un cabo primero, dos cabos segundos y un carabinero son los imputados por los eventuales delitos de secuestro calificado y falsificación de instrumento público, y quienes permanecen en prisión preventiva en el penal de alta seguridad de Alto Hospicio. El diputado Hugo Gutiérrez, quien ha colaborado junto a sus abogados Enzo Morales y Matías Ramírez (quienes representan a la familia de José), nos cuenta que “este caso ha tenido un avance importante al lograr determinar quienes son los funcionarios de Carabineros que detienen a José y/o lo hacen desaparecer, y que hasta el día de hoy se encuentran privados de libertad y formalizados por los delitos de secuestro y falsificación de instrumento público. Así podemos decir que hemos contribuido al esclarecimiento de una parte relevante del ilícito, que es que los responsables estén presos. Esto es diferente a los otros casos de detenidos desaparecidos en democracia en Chile, particularmente en el caso del joven Huenante. Pero sin duda la deuda pendiente sigue siendo la misma que los casos de detenidos desaparecidos de la dictadura. La pregunta de dónde está José Vergara, dónde quedaron sus restos, cuál es su paradero. Esa respuesta sigue pendiente. Creo que mientras sigamos con la causa siendo investigada, uno avizora la posibilidad de que el paradero de José Vergara va a ser ubicado. Si la causa se cierra vamos a tener una pregunta sin respuesta, por eso creo que es fundamental que se sigan adoptando todas las medidas necesarias que puedan conducir al encuentro de José Vergara” concluye.

LA ANGUSTIA DE LA FAMILIA

Cristina Vergara es hermana de José y nos cuenta “nuestra familia está muy mal con todo esto. Imagínate que a nosotros nadie nos ha ayudado, ni La Intendenta (Claudia Rojas) ni el ex alcalde de Alto Hospicio (Ramón Galleguilllos)  y menos Carabineros. Es más, se han burlado de nosotros. No hemos tenido ayuda psicológica, por ejemplo. Mi padre llora todas las noches o cuando escucha hablar de él. Mi hermano no era alguien malo, su cabecita era como la de un niño de 5 o 6 años, jugaba con sus sobrinos, les hacía cosquillas. Él con su enfermedad se ponía violento pero con sus propias cosas, con objetos que había en su pieza, no con nosotros. Y cuando veía a los carabineros se tranquilizaba. Por eso recurríamos a ellos. De hecho Valencia (carabinero a cargo del procedimiento aquel día) ya había venido antes y sabía sobre el problema de mi hermano, entonces nosotros pensamos que cuando él vino y se lo llevó junto a los otros carabineros ya tenían planeado lo que iban a hacer, pensando que a nosotros no nos importaba mi hermano, que no estábamos ni ahí y que queríamos echarlo a la calle”.

 

EL “2 CORTO” O “MACHETAZO”

 

Matías Ramírez, abogado querellante y concejal por Iquique, nos explica “estamos a la espera de que el ministerio público presente acusaciones contra los cuatro imputados, toda vez que hace una semana el juez de garantía de Iquique reabrió la investigación. Se dio plazo de cinco días hábiles, los cuales se cuentan vencidos y el ministerio público debe presentar nuevamente la acusación en contra de estos cuatro carabineros y recién ahí se va a realizar la preparación de juicio oral. La audiencia que se realizaría el día 3 de octubre fue dejada sin efecto y estamos a la espera de que el tribunal fije una nueva audiencia para discutir los medios de prueba que se harán valer en el juicio, y a la vez nosotros también poder presentar, en representación de la familia, la acusación particular que en este caso ya lo hemos señalado será también por secuestro calificado y falsificación, pero en nuestro caso pediremos la pena máxima asignada a este delito que es el presidio perpetuo simple.”

Dentro de la investigación que ustedes han llevado a cabo se refieren a que los carabineros hablan del “dos corto” ¿De qué se trata este término específicamente?

  1. R: “La investigación logró acreditar o dejar al descubierto este procedimiento como recurrente en carabineros, que se denomina “el 2 corto” o “machetazo”. Corresponde que funcionarios policiales detienen a una persona, la llevan a un sitio eriazo, la golpean y la dejan abandonada. Se han podido recopilar antecedentes de otros casos que han sucedido tanto en Alto Hospicio como en Iquique, donde se ha ejecutado este procedimiento del “2 corto”. Creemos que lo más probable es que en este caso se haya repetido esta situación con lamentables resultados como es la desaparición forzada de José Vergara.”

– ¿Entonces esta sería una práctica recurrente por parte de carabineros?

M.R: “Nosotros en representación de la familia de José Vergara y junto al diputado Hugo Gutiérrez hemos denunciado la violencia policial en la región de Tarapacá. Incluso hemos logrado condenas en situaciones similares, con otros parámetros por supuesto. Está el caso de Cristián Guerrero, joven iquiqueño que fue llevado al sitio del marinero desconocido y donde fue golpeado y se simuló su ejecución, siendo abandonado por dos carabineros que se encuentran condenados por detención ilegal, violencia innecesaria y lesiones graves. Es una práctica policial de la cual existe registro con una serie de denuncias presentadas con resultado de condenas a funcionarios que han sido pillados en este tipo de procedimientos” finalizó.

 

EL INDEPENDIENTE

 

 

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