LA OFENSIVA PRIVATIZADORA DE LA INTENDENCIA EN ALTO HOSPICIO

 

Relleno Sanitario y Rodoviario 

A pesar de los planteamientos de autoridades y dirigentes sociales de Iquique y Alto Hospicio, La Intendencia y el Gobierno Regional empujan sin detenerse las licitaciones de dos proyectos clave para la zona: el relleno sanitario y el rodoviario avanzan rápidamente a convertirse en negocios para empresas privadas, a pesar del alto costo que significaría para una de las comunas más pobres del país.

 

Extraña en el municipio de Alto Hospicio la facilidad que han tenido los proyectos privados para instalar un nuevo relleno sanitario (a cargo de la empresa Cosemar) y el rodoviario para esta comuna de la Región de Tarapacá.

 

Y es que desde el gobierno comunal han manifestado el interés por hacer un trabajo conjunto con el municipio de Iquique en el caso del vertedero que reemplace al actual botadero, así como conseguir los recursos que permitan instalar un terminal de buses céntrico que permita el ingreso de los habitantes de Alto Hospicio sin costos adicionales como sería en caso de un espacio licitado.

 

Sin embargo, los planteamientos de las autoridades comunales no han sido tomados en cuenta. En cambio, el Gobierno Regional, a través de sus servicios y seremis, se ha encargado de subrayar lo inviable de las iniciativas públicas, poniendo por delante exigencias que en el caso de los privados no se han hecho.

 

Ese es uno de los reclamos de Pedro Saavedra, director del Secoplac de Alto Hospicio, quien en conversación con El Independiente de Tarapacá sostiene que desde el Gobierno Regional “las preguntas han sido más complejas. Inclusive nos han generado restricciones y nos han entregado documentos lapidarios donde nos dicen que las alternativas que nosotros hemos presentado se desestiman no teniendo estudios certeros respecto a lo que se han pronunciado”.,

 

Incluso acusa que los requerimientos de los organismos públicos han sido “más extremos” con las propuestas de los municipios para instalar un nuevo vertedero que reemplace al actual que colinda con el sector de El Boro. “En el Sernageomin nos hacen referencia a fallas geológicas, nos hace referencia a riesgos hidrogeológicos y no vemos eso en los proyectos que hoy están presentando los privados. Se hace inclusión a temas de sustentabilidad del peso de la carga que se va a realizar, ensayos y estudios que son parte de cualquier evaluación de un proyecto. Pero no se ven sistematizados algunos instrumentos que son relevantes para nosotros de la seguridad de nuestra comuna. Las fallas geológicas que están dentro del terreno no fueron consultadas, las fallas hidrogeológicas tampoco fueron consultadas”, comenta Saavedra.

 

Tanto para la comunidad como para las autoridades municipales, no se entiende la instalación de un nuevo relleno sanitario y la construcción de un terminal de buses, si no es por medio de la inversión pública. Esto porque de licitarse a privados ambos servicios, significaría un gasto adicional especialmente para los habitantes de Alto Hospicio, comuna caracterizada como una de las más pobres y vulnerables del país.

 

Cuando la consigna es sobrevivir

 

Las ferias de Alto Hospicio como la de la mayoría de las comunas pobres de Chile, se adornan al final de sus filas de vendedores con otros a los que se conocen como coleros. En esta comuna tarapaqueña la oferta de estos vendedores ocasionales es variada. “Se vende lo que caiga”, aseguran. Ropa usada, discos con éxitos de todas las épocas y géneros musicales, accesorios para celulares, herramientas. Cualquier cosa que se pueda intercambiar por algunas monedas que permitan conseguir el sustento diario se encuentra al final de las ferias de Alto Hospicio. Así se incrementa el ingreso que en la mayoría de los hogares no supera los 300 mil pesos.

 

Gran parte de la gente de Alto Hospicio trabaja en Iquique y el resto se las rebusca para “dar vuelta la moneda”, como afirman muchos.

 

Por eso tener que pagar alrededor de 50 ó 60 millones de pesos más para este municipio por concepto de recolección de basura, está lejos de mejorar las condiciones de vida de los pobladores de la comuna, cuyo origen en su mayoría se remonta a ocupaciones de terreno de familias sin casa.

 

Ese costo que representa casi un 5 por ciento del presupuesto mensual de la municipalidad de Alto Hospicio, tendría que ser compartido con la gente, la que simplemente no tiene la posibilidad de desembolsar entre 15 y 20 mil pesos al mes para hacer este gasto. “Sería como pagar una vez más la cuenta de la luz”, sostiene en conversación con El Independiente el alcalde de Alto Hospicio, Patricio Ferreira.

 

“Somos considerados como una comuna altamente vulnerable. No tenemos recursos para pagar estos altos costos que significaría tener un relleno sanitario privado y un terminal de buses privado. Porque finalmente estos (costos) se transfieren a los vecinos y hoy día los vecinos en nuestra comuna no están en condiciones de pagar estos cargos que serían equivalentes a pagar una cuenta adicional al mes, en el caso del relleno sanitario”, comenta el edil.

 

Ferreira apunta a las dificultades que han tenido como municipio para sacar adelante sus proyectos, los que deberían ser respaldados desde el gobierno regional y no torpedeados como hasta ahora.

 

En el caso del relleno sanitario, han sido siete los terrenos que se han propuesto, pero todos encuentran las mismos cuestionamientos de los organismos públicos, en particular del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y la Dirección de Obras Hidráulicas.

 

A eso se suma la ubicación del espacio destinado por Bienes Nacionales para que se emplace el rodoviario en Alto Hospicio, el cual es calificado como “muy malo” por el alcalde.

 

“No está ubicado en el sector donde creemos que va a crecer nuestra comuna, donde hay un plano regulador. Está igual dentro del plan regulador, pero en un sector distinto, en un sector industrial, cerca ya de La Azufrera, cuando nosotros podríamos perfectamente ubicar un terminal de buses que sea público en el sector donde vamos a crecer, cerca del hospital, para el sector sur de la comuna o en su defecto en un sector más central, cerca de la Rotonda La Quebradilla”, precisa el jefe comunal.

 

Respecto del vertedero, Ferreira insiste en que hay un trabajo mancomunado con el municipio de Iquique que permitiría que el Estado a través de la Subsecretaría de Desarrollo Regional, realice una inversión para instalar un espacio público con las garantías para la población de Alto Hospicio, en especial de la gente de El Boro, afectada históricamente con los problemas del basural que prácticamente colinda con sus viviendas.

 

“Hoy estamos haciendo un trabajo coordinado. Vamos a firmar un protocolo para tener una mancomunidad de municipalidades. También estamos aspirando a tener un área metropolitana de manera tal de poder acceder a mayores recursos que vayan en directo beneficio de nuestra gente, desde el punto de vista de la inversión pública y también de la inversión privada que sea capaz de generar empleos, por ejemplo el caso de la Zona Franca, el caso de abrir los corredores bioceánicos, el caso de dar potencial al puerto de Iquique. Para allá vamos, de eso se trata, ese es nuestro interés”, puntualiza Ferreira.

 

Vecinos del vertedero

 

Cada año las organizaciones vecinales del sector de El Boro de Alto Hospicio deben impulsar una campaña de fumigaciones. El objetivo es combatir las moscas y otros vectores que con el aumento de las temperaturas estivales aparecen en el sector cercano del vertedero municipal.

 

“No podemos dejar la puerta abierta”, comenta Yubiza Cabezas, dirigenta de la Junta de Vecinos “Emprendedores del Desierto”. La mujer afirma que de abrir ventanas o puertas, las casas se llenarían de moscas en verano. En invierno lo harían los ratones.

 

De los roedores comenta que los hay de distintos tamaños. “Se mete un ratón a la casa, no va a haber uno, van a haber cinco, diez. La gente los mata. Hay ratones muertos en la calle porque cuando pasan las liebres los matan. Tenemos microbasurales en torno al vertedero, porque a veces no alcanzan a entrar y dejan la basura afuera no más”, provocando nuevos focos de ratones en el sector.

 

Yubiza comenta que el último incendio ocurrido en el basural, la gente miraba con asombro la cantidad de roedores que escapaban hacia la población. “Esa es la gran problemática que tenemos en este momento. Tenemos impacto ambiental, pero se enojan cuando nos tomamos el vertedero. Empiezan en Iquique que hay impacto ambiental, lo mismo en Alto Hospicio, porque la basura está botada en la calle por un día. Pero ellos no se han preocupado de nosotros que tenemos 365 días que estamos con impacto ambiental”, reclama.

 

Al igual que el alcalde Ferreira, la dirigenta de la Junta de Vecinos “Emprendedores del Desierto” sostiene que un vertedero privado sería otra carga económica para una de las comunas más pobres del país. “Si ellos quieren poner un vertedero particular que lo pongan, pero nosotros vamos a pelear por un vertedero municipal porque los costos son demasiado caros. No entienden que nosotros somos una comuna demasiado pobre, una comuna que tenemos las tres cuartas partes toma, casi todas las casas de acá son sociales. Es muy poca la gente que se ha venido y se han comprado sus casas, pero la mayoría de las casas son sociales”.

 

Pero la propuesta privada, que impulsa la empresa Cosemar, tiene promotores dentro del propio gobierno regional. Así lo denuncia otro de los dirigentes vecinales del sector de El Boro. Yerko Balbontín es presidente de la Junta de Vecinos “Casas del Alto”, quien apunta al seremi de medio ambiente, a quien califica como un “promotor” de la iniciativa de esta compañía que pretende hacer negocios con la basura de Iquique y Alto Hospicio.

 

“El Gore quiere licitar a un particular, no sé con qué fin, un relleno sanitario. Ya nos jodieron con el agua y las carreteras… ¿Y ahora con la basura? Considero que es pésimo que llegue un particular. Si un particular puede llegar y en un año poner un relleno sanitario, ¿por qué no puede ser uno mancomunado municipal en un año?”, sostiene Balbontín.

 

El dirigente agrega que “los alcaldes de Iquique y Alto Hospicio ya firmaron un acuerdo para comenzar a trabajar en conjunto como pide el gobierno para ver un terreno. Yo creo que están viendo un terreno que se llama Alto Pozo, pero yo creo que el mejor es el que quedó de la administración municipal anterior” en el sector de Pampa Perdiz y que fue desechado por el Sernageomin apuntando a fallas en el terreno.

 

Tanto las autoridades como los dirigentes vecinales coinciden en que todo parece más bien un impulso por licitar a cualquier precio ya que al final los costos serán endosados a la gente por un servicio que podría ser administrado por ambas comunas.

 

La pregunta queda en la mesa: ¿Quién se beneficia con estos proyectos? En “off” todos sospechan la existencia de acuerdos bajo la mesa. Sin embargo, nadie parece disponible a esperar el desenlace, llanamente afirman no estar dispuestos a que se instalen los privados. El precio, en costo y servicio, simplemente sería muy alto para una comuna que ya ha sufrido demasiado.

 

 

EL INDEPENDIENTE

 

 

 

Compartir:

*

*

Arriba