MASIVA MARCHA A INTENDENCIA: LAS CLAVES EN LA LUCHA DE LOS POBLADORES POR UNA VIVIENDA DIGNA

Más de quinientos pobladores que viven en campamentos y tomas de Hospicio, Pozo Almonte e Iquique, marcharon desde la rotonda El Pampino, haciendo una parada necesaria en Serviu, hasta la Intendencia, este miércoles 14 de noviembre. Esto se suma a otras dos masivas marchas que ya han realizado hacia la sede del gobierno regional durante el presente año. ¿Las razones?, en su petitorio destacan dos grandes exigencias: fin a cualquier política de desalojo; y acceso a viviendas dignas en barrios sustentables. El problema es que en el marco de la actual política de vivienda y, en el mejor de los casos, la actual demanda recién podría satisfacerse en… ¡15 años!, sin considerar siquiera el aumento vegetativo de la población, es decir, el aumento natural de la necesidad de más casas, por la formación de nuevos hogares.

Según datos de “Techo”, en Tarapacá existen 31 tomas o campamentos, en los que viven casi 3.200 familias. Problema que sólo es una parte de las consecuencias sociales del profundo déficit habitacional que vive la región, el cual según datos del Censo de 2017, se eleva a casi 14.000 viviendas. De hecho, datos oficiales advierten de casi 8.000 familias que viven como allegados y/o en condiciones de hacinamiento. Frente a esta enorme problemática, la respuesta gubernamental aparece, a lo menos, como insuficiente: hablamos de la entrega un promedio anual de 600 viviendas sociales, que como mucho debería elevarse a 1.000, tras la aprobación de 283 mil millones adicionales para la vivienda en Tarapacá, gestionados durante la administración de la presidenta Bachelet. En síntesis, ni aún en el mejor de los casos, manteniendo el nivel máximo de construcción anual en forma constante, el sistema logra terminar con el déficit de vivienda o mantenerlo a niveles acotados.

La larga marcha de los “sin casa”

Este es el escenario en el que se desarrolla la ya tercera movilización regional de los pobladores sin casa, esta vez gatillada por los desalojos de los que están siendo víctimas los pobladores del BTE (Barrio Transitorio de Emergencia) de Pozo Almonte, ordenados por la Gobernación del Tamarugal. Desalojos denominados eufemísticamente como “restituciones administrativas”, cuyos efectos son los mismos: sacar, en un plazo perentorio, a las familias de sus casas. Es así como desde las 9 de la mañana comenzaron a congregarse las columnas de de comités de vivienda provenientes de Iquique, Hospicio y Pozo Almonte. Ya cerca de las 10.30 comenzaron su larga caminata, primero a Serviu, y después a la Intendencia, donde fueron recibidos por el Gobernador de Iquique. Fue en ese punto, donde obtuvieron su primer triunfo: el compromiso de las autoridades de no desalojar… los dirigentes asumen que queda pendiente un segundo, como es lograr su vivienda definitiva.

Al respecto, Giovanna Oñate, presidenta de la “Federación de Pobladores sin Casa de Alto Hospicio”- que agrupa a 15 comités de la comuna y se constituye como la principal organización de la región- señaló que: “Para nosotros fue satisfactorio haber marchado, fue mucha gente y quedamos conformes por los resultados, ya que la gente de Pozo Almonte ya no tendrá desalojo y también se logró el compromiso de una mesa de trabajo posterior para nosotros. Hay que proyectarse porque este es el primer paso”. En el mismo sentido, Grete Neira, Secretaria de la organización, enfatizó: “La dignidad en el tema de la vivienda es necesaria, ya que la vivienda es un derecho y no un privilegio: hay que despertar”.

Por su parte, Alejando Backer, dirigente del Barrio Mirador de Iquique, advirtió que, “la idea es lograr una solución habitacional, ya que nuestro barrio está en proceso de cierre. Entonces si nos pretenden echar, que al menos nos permitan negociar un lugar adonde irnos”. Finalmente Andrea Iribarren, una de las dirigentes del BTE de Pozo Almonte, denunció que: “Nosotros nos unimos a esta marcha porque la Gobernación del Tamarugal nos mandó una carta en donde se nos decía que en días seríamos desalojados, entonces nos comunicamos con la directiva de la Federación de Pobladores, les explicamos el caso. Porque necesitamos donde vivir, ¡entonces exigimos parar el desalojo!”

El petitorio entregado por los pobladores se detalla a continuación:

Los 6 Puntos Para Alcanzar El Derecho A La Vivienda Digna

1.- Ni desalojos, ni reubicación: Ninguno de los que vivimos en una “toma”, con todas las precariedades y problemas que esto significa, elegimos vivir así, lo hacemos por una necesidad, porque las circunstancias de pobreza o marginación social, nos impiden acceder a una vivienda diga, lo que entendemos como un derecho humano. El Estado debe ser garante de este derecho, indispensable para la vida. Por ello, la respuesta de la institucionalidad no puede ser la represión a los pobladores, sino el apoye para acceder a una mejor calidad de vida.

2.- Aceleración y ampliación en construcción de viviendas sociales: Resulta indispensable aumentar la cantidad y la velocidad con que se construyen viviendas sociales, en Tarapacá en general y en Hospicio en particular, si se quiere ir disminuyendo el grave déficit habitacional que aqueja a nuestros pobladores. Con la actual política de vivienda, resulta imposible alcanzar el derecho a la vivienda, quedando familias, incluso generaciones, sin poder acceder a su caso. No es posible que se plantee construir 200 viviendas al año, cuando solo en las tomas existen más de 3500 familias, lo que no considera siquiera las miles de familias de viven de allegados en condiciones precarias y de hacinamiento.

3.- Recuperación  y habilitación de terrenos: Uno de los mayores problemas a la hora de ampliar la cobertura de viviendas en la comuna, es la escasez de terrenos. La especulación inmobiliaria y la falta de una política pública que priorice la vivienda social, hizo que la mayoría de los terrenos hoy estén en manos de privados. Frente a esto en primer lugar es indispensable hacer un catastro de los terrenos disponibles o en manos del Estado, como asimismo recuperar terrenos en manos de privados u otras instituciones para la construcción de viviendas. El que nuestros pobladores accedan a un techo para ellos y sus familias debe ser una prioridad de la política pública.

4.- Urbanización de terrenos y Apoyo a la autoconstrucción: Conscientes de la que la vivienda es un derecho y que muchas familias, por distintas razones, no podrán postular a las viviendas sociales Serviu, es que es necesario generar un plan que permita el otorgamiento y regularización de terrenos para la vivienda social, unido a la urbanización de estos y un plan de apoyo a la autoconstrucción.

5.- Generación de barrios y entornos urbanos saludables: Las nuevas viviendas sociales –sean Serviu o Autoconstrucción- no pueden reproducir las lógicas de marginación y “guetos” que hoy se viven en tomas y campamentos. Es indispensable pensar urbanísticamente los nuevos barrios para integrarlos a la ciudad, en condiciones de dignidad. Áreas verdes y de esparcimiento, lugares de equipamiento comunitario deben ser incorporadas a los proyectos habitacionales futuros.

6.- Creación de barrios para arrendamiento popular: Existe otro grupo de vecinos que por distintas razones (capacidad de ahorro, situación legal u otros), no podrán acceder de inmediato a programas de vivienda en propiedad, se puede desarrollar la experiencia de viviendas públicas que se pongan en arriendo para acceder a un techo digno, a precios populares, no de mercado. Se puede adaptar y replicar experiencia municipio de Recoleta.

 

 

 

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