CONFORMACIÓN DE UNIDAD PARA EL CAMBIO EN TARAPACÁ: LA OPORTUNIDAD DE CONSTRUIR LA MÁS AMPLIA CONVERGENCIA OPOSITORA

El pasado viernes 30 de septiembre, en un salón del Sindicato de Artesanos repleto, se lanzó el capítulo regional de Unidad para el Cambio, alianza que agrupa al Partido Progresista, la Federación Regionalista Verde Social, y al Partido Comunista. Una alianza que, en las propias definiciones entregadas en el acto, plantea la necesidad de ser eslabón en la convergencia de toda la Oposición, en la perspectiva de entregarle al país y a la región, una alternativa de gobierno a una Derecha cada vez más escorada hacia posiciones ultraconservadoras e incluso facistoides, como lo demuestras sus posturas frente a los derechos humanos, sociales y ambientales. Una Derecha aliada a nivel internacional con gobiernos tan amenazantes para la paz y la vida, como los de Trump y Bolsonaro.

En la perspectiva de avanzar en la construcción de dicha unidad, es una buena noticia la presencia de fuerzas políticas que van desde la Democracia Cristiana al Frente Amplio, siendo quizás la convocatoria de más amplia convergencia, de los lanzamientos del pacto realizados a nivel nacional. Ilustrativo de lo anterior es la presencia de los alcaldes de Iquique, Mauricio Soria; y de Alto Hospicio, Patricio Ferreira. Interesante además porque ambas comunas representan casi el 90% de la población de Tarapacá. Junto con ellos, estuvo el Core y presidente regional del Partido Socialista, Rubén Berríos, y variados dirigentes regionales y comunales de los partidos de la ex Nueva Mayoría. También estuvieron presentes dirigentes del Frente Amplio, como Joao Trigo, presidente regional de Convergencia Social; y Sebastián Vergara, miembro del Comité Central del mismo partido. Todo, además junto a diversos dirigentes sociales.

Pero quizás lo más interesante de todo, es el planteamiento concordante entre todos los dirigentes presentes, de avanzar en la construcción de unidad a partir de un relato común de carácter popular y progresista, que se traduzca en un programa de desarrollo endógeno y democrático para Tarapacá. Programa por cierto, que avanzaron debe ser discutido de la manera más abierta posible, de cara a la ciudadanía, con las únicas limitantes para los participantes de esta construcción colectiva, que se trate de personas, dirigentes y militantes que tengan domicilio político en la oposición, y que no tengan vínculos con actos de corrupción. Sin duda una experiencia esperanzadora, en medio de la noche del gobierno de una Derecha que opera como verdadero partido orgánico de los poderosos de siempre. Alguien dijo alguna vez que por más duro que sea el invierno, al final siempre florece el limonero.

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